Mariam and her friend Daliyah visit Rivka. But Rivka and her husband fight over his work as a tax collector. Rivka apologizes and asks to walk back with Mariam.
Rivka and Sara talk while they clean wool. Sara explains that she is tired from being pregnant and she and her husband Ayoub had hoped to move closer to his family. She's frustrated because she feels stuck waiting, and far from God.
Rivka assures her that even Jesus's disciples felt alone sometimes. She mentions the time when the disciples were in a boat with Jesus. A storm came up over the lake and Jesus stayed asleep. The boat was taking on water and the disciples were about to die. So they woke Jesus up and asked if He cared about them. Jesus calmed the storm. But He rebuked them for having little faith. It was okay to be afraid. But they had doubted whether He cared for them.
Soldiers knock at the door and have a summons for Moussa. He's to report to Beirut for work. Mariam insists on taking the summons to Moussa in the fields. Sara says this is one more thing to worry about and wonders where God is in all their troubles.
Rivka uses the dirty wool to illustrate. Sara sees dirty wool now, but she also sees the beautiful rug she'll make from it. Rivka says God sees us now, but He can also see what we will be. She says Paul, an apostle of Jesus, calls us God's handiwork.
Rivka.
La obra maestra de Dios
Nunca he tomado más de lo que los romanos le exigen a una persona que no pueda pagarlo,
y me molesta que digas que lo he hecho.
Aarón, querido
cuando bebes, pierdes el juicio y dejas mucho que desear...
¿Beber? ¿Perder el juicio?
Tomo un poco de vino con la cena. ¿Qué hay de malo en eso?
Esa mujer es una mentirosa, Rivka. No deberías ponerte de su lado.
No, no lo hagas.
¡Aah!
Miriam, Dalia,
entren, entren
por favor, siéntense.
Dime, ¿cómo está tu madre?
Rivka,
perdí los estribos y quería...
¿Qué hacen aquí?
¿Así que Moisés envió a su hija para liberarse de los impuestos?
Ese hombre es un cobarde.
Ah, querida,
lo siento mucho.
No sé qué decirte.
Mi esposo no está en sus cabales hoy.
No es nada.
Traje algunos dátiles que mi madre te envía.
Un pequeño agradecimiento por tu ayuda.
Qué amable de su parte.
Gracias. Ahora vamos,
quiero ver a tu madre y a tu hermana, y necesito aire fresco.
¡Tía Rivka!
Bienvenida
¿Cómo estás?
¡Bien!
¿Cómo está tu madre hoy?
Mucho mejor.
Fue a casa de Amira a cuidar a sus hijos enfermos.
¡Quién como tu madre!
ayudando a otros cuando ella misma apenas se recupera.
Pero estoy segura que le hace muy bien.
Sí.
¿Y cómo estás tú,
querida Sara?
Debes estar cansada,
cuidando de ella y de toda la casa.
Me he sentido cansada últimamente.
Estoy embarazada otra vez.
¡Aah!
¿Y tienes miedo
porque tuviste los abortos?
Ayoub y yo planeábamos dejar Judea.
Queríamos ir a Antioquía, donde viven sus padres.
Sí.
Pero ¿cómo viajaríamos con mi embarazo?
Aunque me parece que quedarnos sería
innecesario.
¿Por qué?
Porque tal vez pierda este bebé también.
Siento a Dios tan lejos, tía Rivka...
Ya ni siquiera sé cómo orar.
Hubo un tiempo,
en que
los discípulos de Jesús pensaban que Dios no se preocupaba por ellos.
¿De verdad?
Sí.
Iban en una barca de pesca,
llevaban a Jesús a través del Mar de Galilea...
Jesús se durmió en el bote
y luego una gran tormenta cayó sobre el lago.
Los discípulos temían por sus vidas,
así
como tú temes por la vida de tu bebé antes de nacer.
Y no era extraño que ellos tuvieran miedo.
La barca se estaba llenando de agua
y podían ahogarse.
Así que
despertaron a Jesús
y le dijeron:
"Señor,
¿no te importa que nos ahoguemos?".
Jesús se levantó.
Reprendió al viento y a las olas.
Respondió a sus clamores y necesidades.
Pero luego,
los reprendió
y les dijo:
¿Dónde está su fe?
¿Fue un error
que los discípulos despertaran a Jesús y le clamaran en medio del peligro?
No lo creo así.
¡No!
El problema
fue que se preguntaron si Él se preocupaba por ellos,
y dudaron si Él tenía el poder para ayudarlos.
Por supuesto que se preocupaba por ellos y tenía el poder para ayudarlos
igual que lo hace contigo y conmigo.
¡Buscamos a Moisés, el de la cantera!
No está, es mi padre.
Fue llamado a servir en la reconstrucción de Beirut.
Deberá reportarse a la fortaleza en dos semanas.
¡Mi padre tiene que ir a Beirut! Los soldados lo dijeron.
Tengo que llevar esto a mi padre.
Vámonos Noah.
¡Tía, ahora esto!
Lo siento, Sara.
Reclutaron a Nahúm, nuestro vecino, hace un año y murió en un accidente.
Son tiempos difíciles.
Esto me parece demasiado, tía.
¿Dónde está Dios en todo esto?
Hola tía Nora, pasa.
Sólo estaba de paso. Vi a los soldados en la puerta. ¿Qué querían?
Hay un aviso de reclutamiento. Mi padre debe ir a Beirut.
¿Beirut?
¡Ah!
¡Qué difícil!, semejante problema.
Y mi pobre Josué que no está aquí para ayudar.
Lo siento, Nora.
Murió hace un año.
Ahora descansa con sus antepasados.
¡Gracias a los romanos!
Lo has sobrellevado muy bien, tía.
¿Sobrellevado bien?
Eso es lo que hacemos. Lo sobrellevamos bien. Pero, ¿dónde está Dios? ¿Acaso nos ha abandonado?
Por aquí, Noah.
Vámonos.
En momentos como estos nuestra tendencia es pensar que Dios no se preocupa por nosotros.
Pero Dios sí cuida de nosotros,
especialmente en los momentos difíciles.
Dios nos ama,
y quiere que disfrutemos de Su amor.
Su intención es que seamos parte de su familia.
¿Recuerdan cómo comenzó todo en el Edén?
Dios creó al hombre a Su imagen y semejanza.
Dios caminó con el hombre y la mujer en el jardín, en la frescura del día.
Pero luego, su rebelión los separó de Dios.
Su sentimiento de culpa los hizo huir, estaban avergonzados y asustados.
Pero incluso en su rebelión, Dios vino a buscarlos.
Así como Jesús vino a buscarnos
cuando vino a la tierra
a vivir entre nosotros
y a morir por nosotros
para quitarnos nuestro pecado y vergüenza.
A través de su amor y sacrificio
somos bienvenidos nuevamente a la familia de Dios.
Cuando confesamos nuestros pecados
y aceptamos el sacrificio de Jesús,
tenemos acceso otra vez a nuestro Padre Celestial.
Nos convertimos en sus hijos e hijas.
¿Estás diciendo
que puedo ser hija de Dios?
Claro que sí.
Un miembro de su familia.
¿No tienes que ser perfecta para ser parte de la familia de Dios?
Sé que no soy como Jesús.
No soy perfecta.
tampoco lo soy.
A veces nos gusta pretender que lo somos, pero
¡Ah! estoy vieja,
para pretenderlo. La verdad es que ninguno de nosotros es bueno.
¿Como esta lana?
Sara,
¿dime qué ves?
Lana sucia y hasta con ramitas y piedrecitas.
Hummm.
Está sucia, pero la mía está más.
Mis ovejas se ensucian sólo para fastidiarme.
¡Ay! tía.
Ellas saben que soy una anciana, y sin esposo.
Estoy segura que eso no es verdad, tía.
Pero Sara,
¿en qué se convertirá esta lana? ¿Qué piensas hacer con ella?
Pensaba hacer una alfombra para que Ayoub y yo la llevemos a nuestra nueva casa en Antioquía.
¿Crees que quedará bonita?
Claro que sí.
Tengo pinturas hechas de frutos e insectos.
¿Ves esto?
esta lana como la ves ahora,
sucia.
Pero en tu mente también puedes ver cómo quedará cuando la hayas lavado, estirado, enrollado y tejido
en una alfombra.
Sí.
Dios hace lo mismo.
Él puede ver cómo eres ahora.
Pero también puede verte como serás cuando El haya completado Su trabajo en tu vida.
Entonces,
Dios sabe que estoy sucia y enredada como esta lana,
pero cuando piensa en mí, ¿Él ve cómo seré en el cielo?
Sí.
Dios comenzó este hermoso trabajo en tu vida cuando te comprometiste a seguir a Jesús.
Y Él está comprometido a terminar el proceso contigo porque ahora eres parte de Su familia.
A veces
la vida puede ser como cardar lana.
Nos estira, nos encoge, nos aprieta.
A veces estamos a punto de quebrarnos
Así es tía.
Y sufrimos.
Sí,
como cuando la lana tiene que ser hervida en la tintura.
Es un proceso largo, ¿verdad?
Nuestro
hermano, el apóstol Pablo, que está en prisión ahora mismo en Roma, escribió en una de sus cartas
que somos la obra de Dios en el mundo,
creados en Jesús, nuestro Mesías,
para hacer las buenas obras que Dios planeó de antemano, que hiciéramos.
¿La obra de Dios?
Mmm, sí.
Mira esta alfombra.
¿Quién la hizo?
Yo la hice
¿Te tomó mucho tiempo hacerla?
Sí, mucho tiempo.
¿Disfrutaste haciéndola?
Sí, parte del tiempo.
Pero ahora disfruto mirándola.
Todo lo que es hermoso tarda mucho tiempo en perfeccionarse. El proceso es largo,
y nuestro viaje en la vida es largo.
¿Largo?
La vida se ve larga cuando se es joven, pero es corta al final;
un soplo de humo... un momento,
y la vida se termina.
Mi pobre Josué.
Oh, tía.
Si pones tu fe en Jesús,
y entras a la familia de Dios por medio de Él,
puedes hablar con Dios, tu Padre, y contarle cualquier preocupación o alegría.
Nuestro Apóstol Pedro
dijo que deberíamos traer todas las preocupaciones al Señor, y dejarlas en Sus hombros,
porque Él quiere llevarlas por nosotros.
¿Cómo lo hacemos?
¿Hablando con Él?
Sí.
Puedes contarle todo a Él.
Haces que Dios se sienta
cerca.
Muchos han puesto su fe en Jesús, y Él está cerca de ellos...
Él quiere estar cerca de ti.
Debes orar
y pedirle que te permita verlo.
Pídele eso primero.
Pensaré en lo que me has dicho...
pero ahora debo regresar con mis ovejas sucias.
Oraré como tú dices.
Papá.
Sí.
Miriam.
Los soldados trajeron esto.
Partiré hacia Beirut en pocos días.
¿Beirut?
Trabajaré en la reconstrucción de la ciudad.
¡Ese Agripa!
Se hace llamar nuestro rey, pero no es más que un títere romano.
¿Qué nos importa lo que suceda en Beirut?
¡No lo hagas, papá!
¿Por qué deberías ayudar a ese traidor?
David.
No hables así delante de tu hermano menor.
¿No quieres que oiga la verdad?
¿Qué es lo que quieres, hijo?
¿Traer la espada de Roma sobre toda tu familia?
¡Cierra la boca!
Piensa en Noah.
Piensa en tus hermanas.
Piensa en tu madre.
No te vayas, papá
Incluso Miriam lo sabe.
Noah lo sabe.
Sin duda esta no es la voluntad de Dios. No obedezcas a estos infieles.
¡Tú sabes muy bien que profanarán el templo de Dios!
Si los ayudas, ¿cuándo van a parar?
David...
Tú sabes que debo ir.
Dios sabe que debo ir.
Hijo mío, sabes lo que pasará si me niego a ir.
¿Qué personaje se parece más a ti o a alguien cercano a quien amas?
¿Alguna vez has sentido que Dios estuvo lejos de ti en un momento difícil? ¿Cuándo fue?
¿Qué te enseña la historia de Jesús en la barca sobre cómo enfrentar los problemas?
¿Qué revela la analogía de la alfombra de Sara acerca de la obra de Dios en nuestras vidas?
¿Qué significa ser una hija de Dios?